Mientras Balneário Camboriú e Itapema baten récords de precio, Tijucas atrae proyectos que venden calidad de vida, no solo metro cuadrado. Dos barrios planificados muestran cómo el diseño urbano se volvió un argumento de marca en el litoral de Santa Catarina.
Tijucas entra en el mapa del alto estándar catarinense
El litoral de Santa Catarina vive uno de los ciclos de valorización más rápidos del país, y ciudades como Balneário Camboriú, Itapema, Itajaí y Florianópolis ya figuran entre los metros cuadrados más caros de Brasil [Fuente: Brazil Economy, marzo 2026]. Ese encarecimiento empuja a compradores e inversores hacia municipios vecinos, y el nombre que más aparece en este movimiento es Tijucas, ciudad de cerca de 51 mil habitantes entre Florianópolis e Itajaí que puede duplicar su tamaño en la próxima década [Fuente: Brazil Economy, marzo 2026].
La diferencia está en el tipo de producto que llega allí. En lugar de una torre más frente al mar, Tijucas concentra barrios planificados, proyectos que entregan un pedazo entero de ciudad de una vez, con calles, parques, comercio y servicios diseñados en conjunto. Es un desplazamiento importante para quien trabaja con marca: lo que está a la venta deja de ser la unidad y pasa a ser el lugar.

Flores de Sal, el mayor barrio-ciudad del Sur
El ejemplo más ambicioso es Flores de Sal, desarrollado por Urbani Cidades, del Grupo Petrasalis. El proyecto ocupa 4,6 millones de metros cuadrados y fue planificado para recibir hasta 25 mil residentes a lo largo de 7 mil lotes [Fuente: ND Mais, diciembre 2025].
La primera fase, ya en obras, prevé 623 lotes y cerca de 100 mil metros cuadrados de áreas de esparcimiento, entre ellas el Parque das Flores, espacio público de aproximadamente 70 mil metros cuadrados con lago y senderos ya abiertos al uso de la comunidad [Fuente: ND Mais, diciembre 2025]. Las ventas acompañan el ritmo de la obra: según los desarrolladores, cerca del 75% de los lotes de esta etapa fueron comercializados y cerca del 70% de la infraestructura está concluida [Fuente: ND Mais, marzo 2026].
ND Mais, marzo 2026
El dato que llama la atención del mercado es la valorización de cerca del 80% en un año informada por los responsables del proyecto [Fuente: ND Mais, marzo 2026]. Parte de eso se explica por el modelo de entrada accesible: es posible adquirir un lote con una entrada desde R$ 32 mil y cuotas en torno a R$ 3.100, valores poco comunes en una región donde el metro cuadrado está entre los más caros del país [Fuente: ND Mais, diciembre 2025].

Rio Parque apuesta por un parque lineal y una marina
El segundo proyecto, bautizado Rio Parque, tiene lanzamiento previsto para el segundo trimestre de 2026 y un Valor General de Ventas estimado en más de R$ 1.000 millones [Fuente: Brazil Economy, marzo 2026]. Desarrollado por Novo Ambiente Urbanismo en un área superior a 400 mil metros cuadrados entre los ríos Tijucas y Oliveira, el barrio tiene como eje un parque lineal de cerca de dos kilómetros firmado por la arquitecta y urbanista Juliana Castro, de JA8 Arquitetura Viva, además de una marina integrada al conjunto residencial [Fuente: Brazil Economy, marzo 2026].
La primera fase, enfocada en lotes, prevé cerca de R$ 50 millones en inversiones y repite la lógica del vecino: un open mall con comercio, servicios y gastronomía para concentrar buena parte de la rutina dentro del propio barrio [Fuente: Brazil Economy, marzo 2026].
El concepto de la ciudad de 15 minutos
Los dos proyectos beben de la misma idea: la ciudad de 15 minutos, modelo urbanístico popularizado por el investigador Carlos Moreno, que propone tener trabajo, servicios y esparcimiento a un máximo de 15 minutos a pie o en bicicleta. La tesis encuentra terreno fértil en el comportamiento del comprador actual. Un relevamiento de DataZAP+ indica que cerca del 30% de los compradores hoy priorizan barrios autosuficientes, siempre que ofrezcan buena infraestructura de esparcimiento y conexión con los centros urbanos [Fuente: DataZAP+ vía ND Mais, marzo 2026].

Lo que esto enseña sobre marca y valor
Para una agencia de branding, el punto no es el ladrillo, es la promesa. Estos desarrollos no venden solo lotes: venden pertenencia, seguridad y tiempo recuperado en el día. Luciana Pereira, directora de Urbani Cidades, resume la apuesta cuando dice que el foco es equilibrar el rigor de la planificación urbana con la sensibilidad del factor humano, haciendo que la calidad de vida ocurra antes incluso de la llegada de los primeros residentes [Fuente: ND Mais, marzo 2026].
Ese es el corazón del placemaking: construir significado antes de construir densidad. Nombre, identidad visual, narrativa y la experiencia de visitar el parque o el stand de ventas pasan a formar parte del valor del metro cuadrado. Cuando un barrio nace con una historia y una estética coherentes, atraviesa el ciclo inmobiliario con más fuerza, porque el comprador no solo calcula rentabilidad, está eligiendo dónde quiere pertenecer.
Conclusión
Tijucas muestra que la próxima frontera del litoral catarinense no se disputará solo en el precio por metro cuadrado, sino en la calidad de la experiencia que cada proyecto logra prometer y entregar. Para quien desarrolla, construye o comunica estos proyectos, la lección es directa: tratar el barrio como marca, con un propósito claro y una identidad consistente, dejó de ser un diferencial y se volvió condición para capturar valor. El metro cuadrado sigue importando. La diferencia es que ahora viene envuelto en una idea de ciudad.



